Conciliación que se hace sola
Los movimientos del banco se cruzan automáticamente contra tus facturas y pagos.
Proyección de caja a 90 días
Ves cuánto entra y cuánto sale antes de que pase, no cuando ya pasó.
Cierre sin esperar al mes siguiente
El cierre contable deja de ser una semana de trabajo y pasa a ser una revisión.
El problema
Cuando la contabilidad solo sirve para declarar impuestos
El contador cumple, los impuestos se declaran a tiempo y aun así el dueño no puede responder si le alcanza para comprar inventario este mes. El problema no es la contabilidad: es que llega tarde y en un formato pensado para el fisco, no para decidir.
Se nota cuando
- Decides comprar o contratar «a sentimiento»
- El cierre del mes llega cuando ya no puedes hacer nada
- Nadie sabe cuánto hay disponible de verdad, hoy
- La conciliación bancaria toma días cada mes
Cuándo te sirve
Las situaciones donde más se nota
El negocio creció más rápido que la contabilidad
Vendes bien, pero para saber si el mes cerró en positivo alguien tiene que armarlo a mano. Cuando el número llega, la decisión que dependía de él ya se tomó.
Varias sedes, cada una reportando a su manera
Cada sede lleva su formato y su calendario. Consolidar es trabajo manual, y el consolidado siempre describe la semana pasada.
Cómo funciona
La solución, en tres pasos
Se conecta a tus fuentes
Banco y facturación electrónica alimentan la contabilidad sin digitar nada dos veces.
Concilia y clasifica
Cada movimiento se cruza y se ordena según tu catálogo de cuentas.
Te muestra hacia dónde vas
Flujo proyectado, resultados por centro de costo y alertas cuando algo se sale de lo normal.
Resultado
El cierre pasó de una semana a un día
Con la conciliación automatizada, el equipo contable dejó de dedicar la primera semana del mes a cuadrar y empezó a dedicarla a analizar.
Primera semana del mes, cerrando la contabilidad
Veamos tus números antes del próximo cierre
Revisamos cómo llevas la contabilidad hoy y qué se puede automatizar primero.
Agenda tu diagnóstico